Premio al Héroe de Amway por su Liderazgo: Un héroe entre héroes

El IBO de Amway Víctor Martínez se encuentra afuera y sonríe a la cámara.

Víctor Martínez sabe cómo mantenerse calmado bajo presión, motivar a las tropas y liderar el combate – habilidades que perfecciono durante una carrera de 28 años en el Ejército de los EUA, de la cual se retiró como Sargento Mayor de Comando, el rango más alto que puede alcanzar un soldado.

En estos días, Victor, Empresario Independiente (IBO) de Amway de Federal Way, Washington, está utilizando sus talentos como un tipo diferente de líder. Es asesor y mentor de ex soldados para ayudarlos en la transición a la vida postmilitar.

Suele ser una transición difícil.

“Sinceramente no sé dónde estaría sin él, o si estaría vivo siquiera”, afirma Meljay Clapp compañero veterano. Este hombre es un héroe entre héroes. Ha dedicado su vida a levantar a los veteranos, ayudándonos a llevar una vida que valga la pena”.

Por su trabajo de apoyo y aliento a los veteranos, Víctor recibió el Premio al Héroe de Amway por su Liderazgo, uno de los cuatro Premios al Héroe de Amway otorgados cada año para honrar a los Empresarios Independientes de Amway que construyen comunidades más fuertes y tienen un impacto positivo en las vidas de los demás.

Una perspectiva formada por el servicio

La carrera militar de Víctor incluyó comandar una Brigada Stryker, un grupo de soldados especializados capaces de llegar a prácticamente cualquier lugar del mundo en 96 horas. Sirvió en Afganistán e Iraq donde, en su segundo período de combate, su vehículo choco con una bomba colocada en la carretera y se incendió. Víctor sufrió lesiones de metralla en su pierna, y recibió el Corazón Púrpura.

“Soy humilde porque estoy aquí por gracia de Dios”, dice Víctor. “Estuve en dos despliegues y atravesé numerosos peligros. Podría ser un nombre en una lápida. Ahora veo a todo como una segunda oportunidad”.

Terminó su carrera militar a cargo del Centro Nacional de Capacitación en Fort Irwin, California, donde miles de soldados se capacitan antes de ser desplegados hacia zonas de combate. También supervisó una de las Unidades de Transición de Guerreros del Ejército, que brinda apoyo intenso a los soldados con lesiones emocionales y físicas.

En ese rol, Víctor trabajó estrechamente con doctores, asesores y terapeutas. La experiencia inspiró su misión actual.

Regresar a la vida civil

“Cada vez que alguien deja el ejército, es casi como un salto al vacío”, afirma Víctor. “Da miedo sacarse el uniforme, conseguir un trabajo y hacer la transición a ser nuevamente un civil”.

La presión adicional que proviene de lidiar con el PTSD y otros problemas emocionales puede ser agobiante.

El veterano Chris Toney estaba sintiendo esa presión. Su PTSD empeora en primavera, cerca del aniversario de haber perdido a un jefe de pelotón y varios amigos en un ataque en Iraq. Estaba pasando un mal momento en la universidad y en su trabajo cuando le presentaron a Víctor, a quien describe como “un ángel que descendió a la tierra para mostrarme que hay una razón para volver a vivir”.

“En el ejército te enseñan a cuidar de tu compañero de combate”, cuenta Chris. “En cierto sentido, Víctor nos ve como sus compañeros de combate que estamos luchando nuestras propias guerras personales para tener estabilidad en nuestra nueva vida.

Sacar a relucir lo mejor de las personas

Sam Estrada sirvió en el ejército con Víctor y lo vio ascender en la jerarquía. Dice que su amigo era un gran líder en el ejército que ahora muestra una faceta distinta de sus habilidades de liderazgo.

“Dado a su influencia, orienta a las personas a las cosas que necesitan hacer para tener éxito”, cuenta Sam. “Y lo hace con compasión y amor”.

Víctor verdaderamente disfruta mucho trabajar con veteranos, dice su esposa Myrna, quien ha notado las conexiones instantáneas que hace con ellos. “Sabe dónde estuvieron, cómo se sienten, cómo piensan”, dice ella. “Veo que cree en ellos, y puedes ver cómo cambian sus actitudes.

Myrna cuenta que el sentido de misión que Víctor ténia en el ejército lo ha mantenido en su vida civil. “No ha cambiado, pero ahora tiene un propósito distinto. Ahora su misión es inspirar a las personas y ayudarlas a encontrar su propio propósito”.

Al reflexionar sobre su propia carrera, y sobre ser reconocido como Héroe, Víctor dice, “Esto me llena de humildad. Después de ser un líder en el ejército, solo espero y rezo por ser un buen líder y servir a las personas incondicionalmente, y sacar lo mejor en ellas”.·

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