Comer limpio significa comer de manera sostenible: ¡Tenemos consejos!

Una mujer lee la información nutricional en el reverso de un producto en una tienda.

Cuando se trata de «comer limpio», la definición puede ser diferente para diferentes personas.

En general, es elegir más frutas, verduras y granos integrales en su estado natural mientras te mantienes alejado de los productos altamente procesados o refinados, llenos de aditivos. Más avena y menos cereal con azúcar. O más agua y jugos, y menos refrescos y café.

Pero para un número creciente de personas interesadas en el movimiento de la alimentación limpia, también incluye transparencia y trazabilidad: Saber de dónde provienen tus alimentos e ingredientes y confirmar que fueron producidos de manera humana, ética y sustentable.

Esto puede sonar abrumador, pero a veces es tan fácil como hacer una pregunta o leer la etiqueta. El interés de los consumidores está incitando a las empresas a poner esa información a disposición de sus clientes.

Aquí hay siete consejos para comer de manera sustentable:

Una mujer sostiene un manojo de lechuga en un mercado de productores.

Hazte amigo de un granjero

Comprar en los puestos del mercado local a menudo te permite conocer a las personas que cultivaron los productos. Pregúntales sobre sus prácticas agrícolas.

¿Están certificados como orgánicos? ¿Siguen los principios orgánicos pero no han buscado la certificación? ¿Cómo aseguran la salud a largo plazo de sus campos? ¿Qué tan lejos están? ¿Priorizan la sostenibilidad?

Las respuestas a estas y otras preguntas te ayudarán a elegir en dónde gastar tu dinero.

Lee las etiquetas

En general, cuanto más corta sea la lista de ingredientes, mejor. Mira si puedes identificar todo en la lista. Además, busca certificaciones y designaciones creíbles que se alineen con tu deseo de transparencia y trazabilidad, como orgánico, comercio justo, campo libre o libre de jaulas.

Investiga la empresa

Ve detrás de la etiqueta y mira la compañía en línea. En respuesta a la demanda del consumidor, las empresas cuentan su propia historia de transparencia y trazabilidad.

Nutrilite, por ejemplo, lanzó un sitio web completo destacando los esfuerzos de la marca en el seguimiento de dónde se cultivaban sus ingredientes botánicos, cómo se elegían y cultivaban las semillas, cuándo fueron cosechadas y por quién, cómo fueron procesadas y fabricadas, y qué pruebas de seguridad y calidad se realizaron a lo largo del camino.

Un padre e hijo baten huevos y agregan ingredientes mientras cocinan juntos en la cocina.

Carne, lácteos y huevos

Cuando se trata de carne, productos lácteos o huevos, busca fuentes locales de productos criados de manera responsable. Como dijimos anteriormente, esto hace que sea más fácil hacer preguntas sobre las condiciones de la granja o encontrar información sobre antibióticos, vacunas u hormonas que los animales pueden haber recibido.

Reduce tu consumo de proteína animal

Alternativamente, considera reducir tu consumo de carne o eliminarlo por completo. Se necesitan grandes cantidades de recursos ambientales para criar carne de res, cerdo y aves de corral.

Haz un esfuerzo consciente para reducir la cantidad que comes optando por nueces, frijoles, legumbres o proteínas en polvo, como la Proteína vegetal en polvo Nutrilite™.

Mariscos sustentables

Si estás en un mercado de pescado, hazle preguntas al pescador sobre cómo se capturaron o cultivaron los peces. Averigua si priorizan la sostenibilidad al abastecerse. Pide recomendaciones de variedades de peces que sean altamente sustentables y no sobre explotadas.

Si estás comprando congelados en el supermercado, investiga las empresas. Algunos proporcionan un código QR que te da todo el historial de vida de los peces, incluyendo la granja donde se criaron o quién los atrapó.

Vista aérea de un tazón de madera lleno de coliflor, repollo, brócoli y otras frutas y verduras disponibles en los mercados de agricultores en el mes de septiembre.

Come lo que está en temporada

Visita los mercados locales y planifica tu menú en función de lo que está disponible. Se necesitan muchos menos recursos para que las verduras lleguen de la granja local a tu plato, que para enviar un producto fuera de temporada al supermercado.

Considera la posibilidad de abastecerte y enlatar o congelar adicionales para que te duren todo el año.

Reduce el consumo de plásticos.

Los plásticos están en todas partes en la industria alimenticia, pero hay formas de reducir su consumo. Primero, siempre trae tus propias bolsas reutilizables al supermercado o al mercado local.

Segundo, busca productos con un embalaje mínimo para comenzar, como té de hojas sueltas sobre bolsas de té preempaquetadas. Compra en tiendas de alimentos a granel y lleva tus propios contenedores reutilizables.

Aprende más

Lee más sobre la alimentación limpia de Holiday Zanetti – Científico Investigador Principal e Investigador Clínico de Nutrilite – incluidos estos consejos para comenzar de manera fácil.

Y para saber más sobre la Proteína vegetal en polvo Nutrilite™ y los esfuerzos de trazabilidad Nutrilite, visita Amway.com.

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